domingo, 29 de marzo de 2015

Injusta moneda de cambio

29 de Marzo de 2015

La sequía y la represalia

 
- La sequía en Brasil
La sequía que asuela el Brasil, estrechamente vinculada con la generación hidroeléctrica, le impide atender con normalidad la demanda de su vasto mercado energético. Debilitada su matriz principal, el parque generador debe echar mano a otras fuentes más onerosas (petróleo, gas, carbón) para la satisfacción de sus usuarios.
Según Folha de São Paulo, un cuarto de los habitantes, entre 46 y 48 millones, sufre actualmente por la falta de abastecimiento de agua potable y corren el riesgo de tener una disminución de la energía eléctrica en sus hogares.
Los datos de medios locales indican que la crisis hídrica es más grave para San Pablo, Río de Janeiro y Minas Gerais.
Los embalses que abastecen a Río de Janeiro y San Pablo han llegado a un volumen mínimo de agua y la situación que viven los paulistas se ha convertido en una de sus peores crisis. Todo ello, porque el sistema de embalses de Canteira, que abastece 6,5 millones de personas en la ciudad, se secará por completo entre marzo y septiembre de 2016.
- Lo que representa Itaipú para el Brasil
En esta emergencia, la hidroelectricidad de la Itaipú Binacional es de capital importancia para atenuar la crisis brasileña, particularmente aquella que le cede el Paraguay para sostener su corazón industrial, en San Pablo, y su pulmón turístico, en Río de Janeiro. Todo ello, a cambio de una injusta compensación lejos del precio justo.
1) Es importante señalar el extraordinario valor que representa para el socio condómino la cesión de energía paraguaya. Al respecto, según cálculos del Ing. Nelson Cristaldo, en el 2010 nuestra energía contribuyó con el Producto Interno Bruto brasileño en más de US$ 140.000 millones. Por una cesión de 35.818 GWh, habida cuenta que el consumo en el vecino país estaba en torno a los 2.345 kilovatios hora por habitante y el PIB per cápita en unos US$ 9.400, estaban dadas las condiciones para obtener 100 dólares americanos por cada 25 kilovatios hora de energía paraguaya.
2) De acuerdo con los estudios del Columbia Vale Center, que encabeza el notable economista Jeffrey Sachs, difundidos en el 2013, solo en el año 2012 el Paraguay, esencial promotor del desarrollo brasileño, dejó de percibir en concepto de royalties y cesión de energía US$ 748.610.100.
La sumatoria de diez años de esta cifra, no abonada al Paraguay, superaría holgadamente la actual deuda externa e interna del país, calculada en unos US$ 7.000 millones, haciendo completamente innecesaria la emisión de bonos soberanos para la construcción de la infraestructura material para el desarrollo nacional.
3) El Ing. Ricardo Canese opinó, recientemente en ABC Color, que en febrero de 2014 el nivel del embalse de Itaipú descendió a 215,5 metros sobre el nivel del mar. Advirtió que no se puede bajar de la cota 219, mínimo nivel operativo, sin afectar la soberanía nacional habida cuenta que el agua embalsada es la mitad paraguaya.
Según Canese, dos veces más en el curso del 2014, en setiembre y en noviembre, se ha utilizado agua y energía del embalse de Itaipú.
Señalaba que “El primer uso del agua del embalse significó la generación de 1.750 GWh adicionales. El 50% (875 GWh) es agua soberanamente paraguaya y el gobierno de Cartes ha permitido su uso –y abuso– sin que se nos pague nada”.
El ingeniero explicaba que “El Paraguay dejó de percibir unos US$ 263 millones, tan solo en la primera baja del nivel del embalse. Las dos bajas posteriores del 2014 fueron algo menores (casi a 216 msnm)”. Lo no percibido por el Paraguay hasta el presente, manifestaba, superaría los US$ 600 millones. Mientras tanto, afirmaba, “la Argentina le vendió al Brasil energía paraguaya de Yacyretá a precios exorbitantes”.
- Represalia del socio condómino
El Paraguay, mediante la cesión de su energía, sigue siendo el sostén del desarrollo económico del Brasil y, por añadidura, de la Argentina. El compromiso del Gobierno brasileño en el 2009 para que la ANDE, en breve, pueda vender en vez de ceder su electricidad por una exigua compensación sigue siendo una utopía.
A cambio, nuestro obligado socio sigue asfixiando el comercio fronterizo disminuyendo el cupo de compras y responsabilizándonos del contrabando.
Una publicación señalaba que luego de las serie de críticas hacia el Paraguay por la intensa actividad ilegal en la frontera, el Gobierno brasileño aumentará el control y la marina brasileña tendrá una mayor presencia en las aguas del río Paraná y en el lago de Itaipú. Van a apoyar la labor del Núcleo de Operaciones de la Policía Marítima de la Policía Federal que ya dispone de una base en la usina de Itaipú.
El aumento de la fiscalización sería para evitar la actividad en los puertos clandestinos que pululan en ambas márgenes y que son utilizados por los contrabandistas y los traficantes. Además, todo el sistema de control en toda la frontera sería reforzado.
Sin embargo, una investigación realizada en Brasil da cuenta que el contrabando en la frontera entre Paraguay y Brasil está comandado por organizaciones criminales no solo de Paraguay, sino también de Brasil, el principal beneficiario y no la víctima propiciatoria como gusta aparecer en las publicaciones.
- Vano intento
Según informaba ABC Color el 25 de marzo de 2015, la reciente reunión en Brasilia de Gustavo Leite con las autoridades del ejecutivo brasileño para morigerar el acogotamiento a que es sometido el comercio fronterizo por el socio condómino, que aprovecha con sequía o sin ella al máximo Itaipú y responsabiliza al Paraguay del contrabando para disminuir los cupos, “no habría recibido precisamente ‘promesas’ de intercesión a favor de que el Gobierno del vecino país mantenga el cupo de US$ 300 para los ‘sacoleiros’ en Ciudad del Este, sino una feroz reprimenda por el problema que siempre ha irritado a los gobiernos brasileños de turno: el contrabando de cigarrillos desde el Paraguay”.
Una señal de advertencia a la clase política para combatir la narcopolítica como una medida disuasiva para impedir que el imperio contraataque.
Pérdida
Solo el año 2012 el Paraguay, esencial promotor del desarrollo brasileño, dejó de percibir por royalties y cesión de energía US$ 748.610.100
Subsidio
En el 2010 nuestra energía (en Itaipú) contribuyó con el Producto Interno Bruto brasileño en más de 140.000 millones de dólares.
(*) Autor de los libros Itaipú, la apropiación indebida. Itaipú, una victoria bien brasileña. Itaipú, historia de un fraude y Crónica de una entrega.
juanantoniopozzo@gmail.com

sábado, 14 de marzo de 2015

Lo que debe Yacyretá

15 de Marzo de 2015

 

Yacyretá en su laberinto

 
Desde su puesta en marcha, Yacyretá proveyó a la ANDE solo una media de alrededor del 5% de su potencia energética. No la mitad como estipula en el tratado binacional.
El resto fue aprovechado por la margen izquierda, aunque en ocasiones, contraviniendo las prescripciones del contrato, la compartió generosamente con el Brasil a través del convertidor Garabí, contiguo al río Uruguay.
Después de 40 años, con motivo de la revisión del Anexo “C” del Tratado de Yacyretá en relación con la deuda contraída por la entidad y a la potencia contratada por las partes, la opinión pública pudo acceder a algunas cifras. Los cuantiosos montos de las deudas comprometidas para la puesta en marcha de la obra, calificada oportunamente por el presidente argentino Carlos Saúl Menem como “monumento a la corrupción”, no dejan de asombrar.
Es innegable que Yacyretá hizo prósperos a muchos corruptos a expensas de la pobreza de sus conciudadanos, pero si el timo se hubiera producido en Singapur estos facinerosos ya no serían parte de la sociedad.
La corrupción o abuso del poder, mediante la función pública para beneficio personal, no es extraña en Paraguay. Desde que se tiene conocimiento, este flagelo convive armoniosamente entre los gobiernos de turno, los pícaros contratistas y la indiferente sociedad.
Corroborada anualmente desde Alemania por Transparencia Internacional, para vergüenza nuestra, Paraguay sigue identificado año tras año como uno de los países más corruptos de América Latina y el Caribe.
No obstante, sobre la cuestionada deuda de Yacyretá, analizada exhaustivamente, el presidente de la asociación de ingenieros eléctricos del Paraguay, ingeniero Orlando Valdés, pondera como pasivo, adeudado actualmente al Gobierno argentino, alrededor de US$ 5.805.279.000.
Añadida a la cifra otros US$ 362.966.000, de los demás acreedores financieros, la deuda total de Yacyretá orillaría los US$ 6.168.275.000.
El mismo destacado y patriota profesional, calcula que EBISA –Emprendimientos Energéticos Sociedad Anónima, con el 99% de capital argentino, que comercializa la energía eléctrica proveniente de los aprovechamientos binacionales–, en concepto de retiro de energía de la central hidroeléctrica comprometió con la entidad binacional la friolera de US$ 8.757.176.693.
Sin embargo, la estatal argentina solo efectivizó (abonó en efectivo) US$ 1.373.978.375. El resto, alrededor de US$ 3.859.736.900 –en concepto de reintegro de ventas y recupero para la Secretaría de Hacienda– lo completó con papeles.
Sumando los “pagos”, el total “abonado” por Ebisa a Yacyretá representa US$ 5.233.715.275. Significa que la comercializadora estatal argentina dejó de pagar a Yacyretá alrededor de US$ 3.523.461.418.
Una vez restado lo que dejó de pagar Ebisa a Yacyretá, el pasivo de la binacional hidroeléctrica con el Gobierno argentino y demás acreedores (6.168.275.000 – 3.523.461.418) sería alrededor de US$ 2. 644.813.582. Esta última cifra, según los estudios de Orlando Valdés, representaría la deuda total de Yacyretá.
Si repartiéramos el pasivo en función a la potencia contratada por cada margen, a la margen derecha por el 5% de US$ 2.644 millones correspondería US$ 132, 2 millones de la deuda.
Por otro lado, la margen izquierda beneficiaria mayor de la potencia contratada, por el 95% de US$ 2.644 millones correspondería unos US$ 2.511,8 millones de la deuda. Sería la justa proporción.
Finalmente, las últimas cifras publicadas por los medios de comunicación –con el quite y sin el quite de los intereses usurarios como “aportes” del Gobierno argentino– deben ser necesariamente comparadas, para determinar su veracidad, por este excepcional trabajo de investigación del compatriota ingeniero Orlando Valdés.
Deuda
Los cuantiosos montos de las deudas comprometidas para la construcción y puesta en operación de la hidroeléctrica no dejan de asombrar.
5%
Si repartiéramos el pasivo en función a la potencia contratada, a la margen derecha por el 5% de US$ 2.644 millones correspondería US$ 132, 2 millones.
 
(*) Autor de los libros Itaipú, la apropiación indebida. Itaipú, una victoria bien brasileña. Itaipú, historia de un fraude y Crónica de una entrega.
juanantoniopozzo@gmail.com

domingo, 8 de marzo de 2015

Estafa a la buena fe

08 de Marzo de 2015

| nuestros socios ignoran el fin de los tratados

Protocolo Ayala-Pueyrredón

La resultante de los acuerdos relacionados con la explotación energética del río Paraná en Itaipú y en Yacyretá, al ser ignorados por los socios condóminos el objeto y el fin de los tratados, ocasiona cuantiosos perjuicios económicos al Paraguay.

En un aprovechamiento que debiera ser equitativo, mitad y mitad, la media de la potencia contratada en las binacionales por la ANDE no logra superar el 7% (Itaipú 7%; Yacyretá 5%).
Cabe mencionar al respecto de esta notable y abusiva asimetría un precedente histórico poco difundido.
En efecto, durante la segunda gestión presidencial del doctor Eligio Ayala fue designado ministro plenipotenciario en Estados Unidos de América, México y Cuba el doctor Eusebio Ayala.
Eusebio, con el representante argentino doctor Honorio Pueyrredón, el 1 de febrero de 1926, refrendó en la sede de la Embajada Argentina en Washington un documento bilateral conocido como el Protocolo Ayala-Pueyrredón.
El acuerdo trataba sobre el mejoramiento de la navegabilidad del río Paraná y la utilización de las caídas de agua en la isla Apipé. Todo ello, con la finalidad de gestionar industrialmente las aguas compartidas del río Paraná.
En el Artículo 3º quedaba establecido que:
“(…) si en general el Paraguay prestara su ayuda y cooperación en forma permanente para la ejecución, mantenimiento y aprovechamiento de las obras de utilización de las caídas de agua, tendrá derecho a obtener para los individuos o entidades radicadas en su territorio energía eléctrica en las mismas condiciones en que se distribuya el público en territorio argentino, hasta un maximum del siete y medio por ciento (7,5%) de la producción total de fuerza, siempre que no fuere posible a la Argentina conceder una cantidad mayor”.
Como se puede advertir, cuarenta y dos años después de la firma de los tratados de Itaipú y Yacyretá, el protocolo Ayala–Pueyrredón resultaba mucho más “generoso” en el reparto de la producción hidroeléctrica.
El ínfimo aprovechamiento actual de las aguas compartidas del río Paraná es debido al control compulsivo de los ocasionales socios sobre los entes hidroeléctricos y a la actitud entreguista, pusilánime y poco patriota de nuestros representantes en los consejos y directorios.
No obstante, sin alternancia o sin paridad en la gestión y:
- mientras las principales direcciones y jefaturas sigan monopolizadas por la margen izquierda;
- mientras la ANDE no pueda disponer de la venta de la electricidad paraguaya en los mercados de los socios;
- mientras el generoso estipendio por las exiguas labores controle las conciencias de los responsables paraguayos, muchos de ellos proyectados en el exterior para el disfrute de su prosperidad a expensas del sufrido pueblo paraguayo, nuestro país quedará al margen de sus principales riquezas industriales.
También continuará padeciendo mayoritariamente de una pobreza indigna y humillante que no se compadece con las prescripciones para el desarrollo humano recomendado oportunamente por las Naciones Unidas (PNUD).
Entonces, mal podríamos criticar el protocolo Ayala-Pueyrredón, aunque ínfimo y asimétrico fue mucho más generoso de lo que hasta ahora recibimos de Itaipú y Yacyretá.
7% y 5%
En un aprovechamiento que debe ser equitativo, mitad y mitad, la media de la potencia contratada en las binacionales no supera el 7% y el 5%.
 juanantoniopozzo@gmail.com    

domingo, 22 de febrero de 2015

El timo a Paraguay en Itaipú

22 de Febrero de 2015

 

Cuantificando el fraude

                     
- Aporte del Paraguay para el progreso del Brasil.
El domingo 29 de mayo de 2011, ABC Color publicó un artículo del ingeniero Nelson Cristaldo.
El articulista es ingeniero eléctrico formado en la Temple University, Florida International, y en la Drexel University de Iowa. Realizó cursos especializados de PTI-Siemens en Schenectady-New York. Fue entrenado en PJM, el mercado mayorista más importante del mundo, con más de 60 millones de clientes.
En una parte de su escrito destacaba Cristaldo la singular importancia de la energía paraguaya en el sostenimiento del desarrollo brasileño. Señalaba el ingeniero Cristaldo:
“El Brasil tiene una población de más de 191 millones de habitantes, un producto interno bruto (PIB) anual de dos billones de dólares y un crecimiento económico del 3,7%. Este país se proyecta como futura potencia mundial y esto se refleja en su gran desarrollo industrial, tecnológico y económico, sin olvidar que será el próximo anfitrión de la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos”.
Este gran desarrollo económico viene acompañado de una enorme necesidad de energía eléctrica. En este sentido el crecimiento anual de la demanda de energía eléctrica del Brasil es del orden del 5,3%.
La demanda total de energía eléctrica del año 2010 fue de 455.189 GWh, de los cuales 35.818 GWh fue la energía correspondiente a Paraguay cedida en Itaipú; esto quiere decir que la energía paraguaya tuvo una participación del 7,9% en el consumo total de energía del Brasil durante el 2010. (Esto es sin contar la energía de Yacyretá, que es vendida por la Argentina al Brasil a través del convertidor Garabí, negocio del cual Paraguay no participa).
Siguió explicando el especialista, que en “… el 2010, el consumo per cápita de energía eléctrica fue de 2.345 KWh/habitante. Si tomamos el índice de utilización de energía eléctrica para la producción de una unidad monetaria con relación al PIB per cápita, resultaría que en el Brasil se requiere de 25 KWh de energía eléctrica para producir 100 dólares americanos.
Con base en este índice, podemos expresar que el Brasil utilizó 35.818 GWh de energía paraguaya para producir más de 143.000.000.000 de dólares para su economía. Este gran beneficio económico para el Brasil representa el 7% de todo su producto interno bruto. En otras palabras, la energía paraguaya produce billones de dólares en la economía del Brasil”, destacó.
Este extraordinario aporte paraguayo al socio condómino deja en claro que la triplicación por la compensación, que se irá reduciendo en la medida que se logre adquirir más energía de la central hidroeléctrica, es apenas un paliativo que dista lejos de ser un precio justo por la cesión de energía. No obstante, para algunos parlamentarios brasileños “fue un acto de caridad hacía el Paraguay que apenas puso el agua en Itaipú”.
Paraguay víctima de tres décadas de despojo
En noviembre de 2013 estuvo listo el informe, a pedido del Gobierno, elaborado por el equipo de expertos del Vale Columbia Center, a cargo de Jeffrey Sachs y su Earth Institute de la Universidad de Columbia de Nueva York. El documento, que se ocupa del aprovechamiento hidroeléctrico como base de un modelo de desarrollo, concluye cuestiones sumamente importantes para el país.
En lo que respecta a Itaipú, exhorta a una renegociación, advirtiendo que Paraguay fue víctima de un despojo durante tres décadas en la entidad binacional.
Jeffrey Sachs (1954) es un economista estadounidense que se graduó en Harvard en 1976, posteriormente maestro (1978) y luego doctor (1980). Fue profesor en la misma Universidad entre 1980 y 2005. De indiscutible autoridad, es también el director del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas y asesor especial del secretario general de esta organización, Ban Ki-Moon, sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio para reducir la pobreza extrema, el hambre y las enfermedades para el año 2015. En su oportunidad ayudó a controlar la hiperinflación en Bolivia y la deuda externa de Brasil.
En el informe sobre Itaipú, el precio justo de la energía que cede Paraguay a Brasil sería igual al precio mayorista de la electricidad que compran los distribuidores en el mercado de San Pablo. En e 2012, el precio mayorista de la electricidad en Brasil se estimaba en US$ 85.000 por gigawatt hora (US$ 85 por megawatt hora). En cuanto al costo del capital del proyecto, por gigawatt hora, se recomendaba que debiera ser calculado como el servicio de la deuda a ser cancelada en 2023.
El cálculo referente al servicio de la deuda rondaría unos US$ 31.200 el gigawatt hora y el promedio del costo de operación y mantenimiento se estimaba para el 2010 en US$ 12.170 por gigawatt hora. Finalmente, el costo de transmisión quedaba en US$ 4.400 por gigawatt hora. Entonces, la ecuación –que nosotros denominamos de la equidad– para determinar el valor de la compensación por cesión de energía y los royalties correspondientes a Paraguay quedó construida de la siguiente manera: 85.000 – 31.200 – 12.170 – 4.400 = 37.230.
La igualdad representa lo que correspondió al Paraguay en dólares americanos, por gigawatt hora, en el 2012 en concepto de compensación por cesión de energía y royalties. No obstante, en el mismo año, solo recibió US$ 9.350 por gigawatt hora de compensación y US$ 5.060 por gigawatt hora de royalties. En total US$ 14.410 en vez de US$ 37.230 por gigawatt hora.
El Informe Sachs sobre la pérdida de rentas, decía: “Dado que Paraguay exportó 32.805 gigawatt hora a Brasil, la diferencia entre US$ 37.230 y US$ 14.410 por gigawatt hora equivale a una pérdida de rentas para Paraguay de US$ 748,6 millones solamente en 2012” (ABC Color, Pág. 2, 18 diciembre 2013).
La contundencia del equipo de expertos del Vale Columbia Center, supervisado por Jeffrey Sachs, no deja lugar a dudas sobre el timo.
Advierten que hace décadas que el Paraguay “ha sido dramáticamente subcompensado por sus exportaciones de electricidad al Brasil desde el inicio de Itaipú. Por ejemplo, antes de 2011, los pagos de compensación a Paraguay eran solamente de US$ 3.064 por GWh (US$ 3 el megavatio hora) a precios de 2012”.
Siguen señalando: “Durante todo ese periodo, la suma de royalties y compensaciones fue consistentemente muy baja, evidentemente muy por debajo de un precio justo de mercado para las ganancias de las exportaciones de Paraguay”.
Destacan además que: “Si se calcularan cuidadosamente la pérdida de ganancias en Paraguay resultaría en miles de millones de dólares”.
Desde la firma del Tratado en Itaipú, en abril de 1973, se viene insistiendo en la inequidad del aprovechamiento hidroeléctrico, totalmente favorable al Brasil. Los sucesivos gobiernos nacionales y sus cancilleres se limitaron a ser observadores pasivos, en alto grado de complicidad, de infortunado latrocinio ocasionado al Paraguay.
Los pocos que pudieron reclamar fueron opacados por la próspera mayoría. que obtenía pingües beneficios como clientes de Itaipú. Desacreditados, tratados de radicales, de patrioteros e insumisos a la égida brasileña, no lograron imponer sus voces.
Sin embargo, hoy replica como un atronador campanazo el informe elaborado por el equipo de Jeffrey Sachs. Un estadounidense al igual que Martin T. Mc Mahon, Rutherford B. Hayes, Lyndon B. Johnson y Dean Rusk apoyaron sin retaceos la justicia de la causa paraguaya.-
La medida del fraude
Según el Columbia Vale Center, hasta el 2012, la margen derecha cedió 887.000.000 de megavatios hora de electricidad.
De acuerdo con los datos disponibles, la cifra abonada como compensación por dicha cesión hasta el 2012 ronda los US$ 2.106.615.689, una media de US$ 2,3 por cada megavatio hora obligado a ceder. Si en el año 2012 el precio mayorista de la electricidad en Brasil se estimaba en US$ 85 el megavatio hora, la asimetría es más que evidente.
Es la medida de décadas de pérdidas de renta para el Paraguay, como lo afirmara certeramente Jeffrey Sachs.
Paliativo
La triplicación por la compensación... es apenas un paliativo que está lejos de ser un precio justo por la energía paraguaya cedida al Brasil.
US$ 2,3
La cifra abonada como compensación por la cesión hasta el 2012 ronda los US$ 2.106.615.689, una media de US$ 2,3 por cada MWh hora cedido.
(*) Autor de los libros Itaipú, la apropiación indebida. Itaipú, una victoria bien brasileña. Itaipú, historia de un fraude y Crónica de una entrega.
juanantoniopozzo@gmail.com (*)

domingo, 15 de febrero de 2015

Un Tratado a la medida del socio

15 de Febrero de 2015

Sugieren que Cancillería pida nulidad del Tratado

El general (SR) Juan Antonio Pozzo, autor de varios libros sobre Itaipú e investigador del tema hidroeléctrico, recordó que el jurista Gustavo De Gásperi sostenía que al desviarse los tratados binacionales de su fin y objeto, que no es otro que la distribución equitativa de la producción energética, se produce la desviación de la buena fe que viola el Art. 31 de la Convención de Viena sobre el derecho de los tratados, una norma imperativa de derecho internacional.

“El doctor De Gásperi recomendaba, al contrario de la política vigente, que la política exterior del Paraguay trabaje en conseguir la nulidad de estos acuerdos entreguistas”, señaló Pozzo. Lamentó que, sin embargo, cuando se trata de los intereses que debe preservar, “el Estado paraguayo es ciego, sordo y mudo” y está “más preocupado en satisfacer la clientela política oportunista, inepta, rapaz y genuflexa, se pierde en el laberinto que lo conduce a su propia extinción. Los paraguayos, de frágil memoria, necesitan recordar los nombres de los que lo conducen al abismo”, sentenció.

sábado, 7 de febrero de 2015

Acuerdo inaceptable por fraudulento

08 de Febrero de 2015

| UNA BREVE RESEÑA PARA INCRÉDULOS

La medida del fraude

 
Muchos de nuestros compatriotas compraron el discurso de que Itaipú fue financiado por Brasil. También a menudo se escucha que mediante su buena voluntad Paraguay pudo acceder al emprendimiento binacional. En general, los vinculados al vecino país por cuestiones de estudio, trabajo, negocio, lazos de familia, etc., así gustan admitir.
 
Sin embargo, la realidad es otra y debe ser conocida, especialmente por aquellos funcionarios con algún compromiso con la política exterior del país.
Itaipú se financió a sí misma, entre otros, con préstamos usurarios de la Eletrobrás, totalmente honrados, pero que por obra de la corrupción se seguirán abonando a la multinacional brasileña, en perjuicio de los pueblos usuarios, hasta 2023.
En cuanto a la buena voluntad de los gobernantes brasileños, la historia del Paraguay la tiene muy poco registrada. El exterminio deliberado del pueblo paraguayo en la hecatombe del 70, los límites impuestos en 1872 para apropiarse de más de 60.000 km2 de territorio nacional, una nueva invasión militar en 1965 adobada por una etapa colonial caracterizada por el terror a los secuestradores bandeirantes, inmisericordes piratas terrestres, dice todo lo contrario.
La experiencia en Itaipú es otro ingrato capítulo, excepción hecha del infructuoso compromiso del presidente João Goulart a su homólogo paraguayo el 19 de enero de 1964, para la “explotación conjunta” de  la monumental obra a ser construida.
Lamentablemente, el Gobierno que derrocó a Goulart no respetó el encargo y como corolario invadió con tropas de su ejército, en mayo de 1965, la República del Paraguay.
La reseña que sigue intenta explicar la escasa vocación de integración, sostenida en la asimetría, que históricamente animó a nuestro socio condómino.
I.- El Acta final de 1966
El Tratado de Itaipú del 26 de abril de 1973 sustituyó al Acta final del 22 de junio de 1966.
En el Acta final de 1966, base del Tratado de Itaipú, se lograron conciliar mutuos intereses relacionados con la explotación hidroeléctrica del río Paraná. Además se resolvió sobre la posesión del Salto del Guairá, espinosa cuestión que la Comisión Mixta de Límites y Caracterización de la Frontera Paraguay-Brasil nunca pudo convenir. Allanado el problema, se determinó en el acta que los trabajos de la Comisión Mixta “… serán proseguidos en la fecha en que ambos Gobiernos lo estimen conveniente”.
También se estableció que la energía eléctrica producida por el río Paraná sería repartida en partes iguales entre los dos países.
Como Paraguay no podía aprovechar toda su parte, el excedente podría ser adquirido por Brasil, preferentemente, a un precio justo. No obstante, una oferta mejor le garantizaba al Paraguay la libre disponibilidad sobre su electricidad o la soberanía energética.
El acta, convenida para la “…evaluación de las posibilidades económicas, en particular de los recursos hidráulicos, pertenecientes en condominio a los dos países, del Salto del Guairá o Salto Grande de las Siete Caídas”, se debe principalmente a la oportuna intervención del canciller Dean Rusk del Gobierno de los Estados Unidos, presidido por Lyndon B. Johnson, y arduas negociaciones entre las partes.
El Acta final posteriormente formó parte, en 1973, del preámbulo del “Tratado entre la República del Paraguay y la República Federativa del Brasil para el aprovechamiento hidroeléctrico de los recursos hidráulicos del río Paraná, pertenecientes en condominio a los dos países, desde e inclusive el Salto del Guairá o Salto Grande de las Sete Quedas hasta la boca del río Yguazú” o Tratado de Itaipú.
II.- Breve recuento histórico
Durante la puesta en marcha de lo dispuesto por el Tratado de Límites de 1927, que completaba los trabajos de demarcación fronteriza iniciados en 1872, los brasileños advirtieron el enorme potencial hidroeléctrico que significaban las cataratas del Salto del Guairá. A instancias del Brasil, un nuevo Protocolo, en 1930 obligó a reabrir la demarcación ya pactada en 1872.
Los trabajos coincidieron con la guerra que libraba el Paraguay en el Chaco. Según investigaciones del notable intelectual Efraín Cardozo, fue en esa ocasión “…que el Brasil, por primera vez, articuló pretensiones sobre la totalidad de los Saltos, exhibiendo un mapa que carece de todo valor jurídico para modificar el tratado” (Cardozo, Efraím. Los derechos del Paraguay sobre los Saltos del Guairá. 1965; publicado en ABC Digital el 23 de diciembre de 2008).
Aunque las nuevas demarcaciones no afectaron la propiedad del salto situado en territorio paraguayo, un estudio realizado en 1962 por una oficina técnica de São Paulo propuso su exclusiva explotación, desviando por territorio brasileño el río Paraná.
Los resultados fueron más auspiciosos, en mayo de 1965, cuando tropas del Gobierno del mariscal Humberto Castello Branco, para controlar el accidente natural, invadió una pequeña localidad paraguaya conocida como Puerto Renato. Excepto el derrocado presidente João Goulart, quien se comprometió con el Gobierno paraguayo el 19 de enero de 1964 a una explotación conjunta, no estaba en el interés del nuevo régimen honrar el compromiso. Aunque desoídos, los técnicos advertían que sin el concurso del río Paraná era inviable un aprovechamiento satisfactorio.
Todos los reclamos diplomáticos del Paraguay por la invasión fueron estériles. Impertérritos, los conquistadores alegaban estar en sus dominios conforme al Tratado de 1872.
La negativa duró hasta que el canciller americano Dean Rusk, en mayo de 1966, visitó el Paraguay. El diplomático, enterado del problema, consiguió que las partes se reúnan. La reunión se concretó en Foz de Yguazú el 21 y 22 de junio de 1966. En plena guerra fría, para la política de seguridad nacional de los Estados Unidos, que acababa de superar la crisis de los misiles nucleares soviéticos instalados en Cuba en 1962, las confrontaciones entre aliados no contribuían a la estabilidad del hemisferio occidental.
Como cuestión central para acordar el Acta final fue necesario que Paraguay aceptara como un condominio el Salto del Guairá. Se repetía la historia. Una vez firmado el acuerdo, las tropas brasileñas abandonarían el territorio nacional.
Más adelante el agua embalsada, contenida por la represa y que borraba todo vestigio visible de las cataratas del Salto, sumergía en el fondo del río Paraná la principal riqueza natural del Paraguay y una de las siete maravillas del mundo.
III.- El Tratado de Itaipú de 1973
Años después, el 26 de abril de 1973, el Tratado de Itaipú creaba, en igualdad de derechos y obligaciones, la entidad binacional Itaipú.
El tratado, redactado a la medida de los intereses de Brasil, fue un acontecimiento muy festejado por el periodista Murilo Melo Filho de la revista Manchete, quien lo calificó como “una victoria bien brasileña”.
Por otro lado, Carlos Augusto Saldívar, vocero de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Asuntos Internacionales del Senado paraguayo, uno de sus gestores, justificando la abdicación proclamaba que “… la integridad territorial y la soberanía de la República están a salvo en todo momento” (Enríquez, Efraín. Itaipú. Aguas que valen oro. 2007. p. 90).
Desde la Guerra del Chaco no se tenían noticias de la pérdida de una comarca paraguaya de unos 500 kilómetros cuadrados –que contenía una de las siete maravillas del mundo, la población originaria, la fauna y la flora– para beneficio de una empresa en apariencias binacional. Se sumaba a la desventura el bloqueo del río Paraná por el gran muro de la futura represa, que extremaba la condición mediterránea del Paraguay.
Con la promulgación de la Ley Nº 389 del 17 de julio de 1973, que aprobaba el Tratado, se formalizó el derecho de adquisición para la entrega del excedente energético al socio condómino a cambio de una irrisoria compensación que, no obstante, debía abonar la propia Itaipú para que la Eletrobrás pueda aprovecharla gratuitamente. Como burla sutil y disimulada, se imponía una autocompensación.
En menos de una década Brasil lo que no pudo lograr con la invasión militar, gracias a la defección de nuestros negociadores y la mayoría oficialista del Congreso, manipulados desde el Palacio de los López, consiguió el objetivo de apropiarse de Itaipú.
Para concretar la entrega se modificaron cláusulas esenciales del Acta final. Entre ellas:
- El derecho de preferencia, reconocido a las partes, para la adquisición de la energía no utilizada, fue modificado por el derecho de adquisición;
- El justo precio que debía abonarse por esta misma energía fue substituido por una compensación;
- El pago de la compensación, asegurando la gratuidad de la energía cedida, se le responsabilizó a Itaipú;
- La autorización a las Altas Partes Contratantes para asumir protocolos adicionales y actos unilaterales y de otras medidas necesarias relacionadas a los aspectos de policía y seguridad, sirvió de argumento legal a la margen izquierda, violando la soberanía nacional, para intervenir en la margen derecha;
- La distribución asimétrica, por notas reversales entre los gobiernos, de los cargos de directores y directores adjuntos. Los de mayor importancia, que gobernaban la entidad, tales como la Dirección General, la Dirección Técnica y la Dirección Financiera, para los brasileños. Las otras direcciones, como las de Coordinación, la Administrativa y la Jurídica, todas ellas accesorias sin trascendencia, para los paraguayos.
Es posible que los representantes oficialistas del Congreso Nacional no hayan estudiado a profundidad el tratado que ratificaron o tal vez pudo más el temor a desviarse del libreto impuesto desde la cúspide del poder.
De otro modo no tiene explicación de por qué se aprobó tanta calamidad que reñía contra el fin y el objeto de un acuerdo que debiera repartir equitativamente la producción.
Cuarenta años después la prueba está a la vista. Solo el 7% del producto pudo ser aprovechado por el Paraguay; por la energía cedida, valorado en el mercado brasileño a unos US$ 85 el megavatio hora, el país recibió apenas una media de unos US$ 2,5 por el megavatio hora.
Esa es la medida de la asimetría y del fraude, repetido en Itaipú por nuestros ocasionales socios, que los incautos debieran conocer.
Realidad
La realidad es otra y debe ser conocida, especialmente por aquellos funcionarios con algún compromiso con la política exterior del país.
Defección
En menos de una década, lo que no pudo lograr con la invasión militar, Brasil, gracias a la defección de nuestros negociadores, consiguió apropiarse de Itaipú.
Pruebas
Cuarenta años ... Solo el 7% del producto pudo ser aprovechado por el Paraguay; por la energía cedida... el país recibió apenas una media de unos US$ 2,5 por MWh.
(*) Autor de los libros “Itaipú, la apropiación indebida”, “Itaipú, una victoria bien brasileña”, “Itaipú, historia de un fraude” y “Crónica de una entrega”.
juanantoniopozzo@gmail.com

miércoles, 28 de enero de 2015

Pérdida irreparable

28 de Enero de 2015

Lamentan partida del Dr. De Gásperi

Al calificarlo de “valioso defensor de los derechos paraguayos en las binacionales Itaipú y Yacyretá”, el general (R) Juan A. Pozzo lamentó la partida del doctor Gustavo De Gásperi, ocurrida el lunes último.
“Una excepción en su gremio, a diferencia de muchos de sus colegas aferrados al generoso statu quo, que se embanderó con la defensa de nuestra soberanía energética sustraída por los socios condóminos en las centrales hidroeléctricas”, señaló Pozzo. Agregó que “con su prosa culta y elegante, machacaba con asiduidad en contra de los tratados de Itaipú y de Yacyretá por considerarlos viciados de nulidad al no respetar su objeto y su fin: el aprovechamiento equitativo de la producción energética. Una violación que la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados la califica como mala fe”.
Finalmente, Pozzo lamentó “el viaje eterno de un protagonista central en la afanosa búsqueda de la recuperación de la soberanía energética paraguaya, desde ahora, obligado referente en esta causa nacional. La patria no olvidará sus desvelos”, señaló el autor de varias obras sobre Itaipú.

domingo, 25 de enero de 2015

Fraudulento aprovechamiento

25 de Enero de 2015

| BINACIONALES, FIELES TESTIMONIOS DE INCAPACIDAD DEL ESTADO

Ganar es igual a ganar

Itaipú y Yacyretá son fieles testimonios que desnudan la incapacidad del Estado en la defensa de los intereses nacionales. En él se percibe una política exterior endeble, genuflexa y claudicante.

Para estos ocasionales funcionarios al servicio estatal, que reservan la historia patria y actúan como si el holocausto genocida ocasionado por la triple alianza fuera un mito, las escandalosas asimetrías en el aprovechamiento de las hidroeléctricas binacionales solo son relatos indecorosos que enturbian las buenas relaciones.
Atornillados en sus mullidas poltronas, se esmeran en agradar al poder de turno, no importa su procedencia, asegurándose un buen pasar. Se desentienden de las enormes injusticias con las que los socios condóminos controlan la sociedad hidroeléctrica. Estas infamias son un formidable obstáculo para el desarrollo económico y social del estoico pueblo paraguayo, que no acaba de desperezarse para exigir cuentas.
Un consorcio con intereses comunes y participación igualitaria, en la que a una de las partes solo es autorizada a aprovechar un magro cinco por ciento, mientras la gran porción mueve las industrias de San Pablo y sostiene la demanda eléctrica argentina, no puede caracterizarse como tal. Es en realidad, una inicua explotación que refleja la diferencia de magnitudes entre los socios y un descarado desacato al derecho internacional. Guardando las proporciones, es el mensú expoliado por las empresas extranjeras que en su momento estaban radicadas en Paraguay.
Asimetrías
Se ha reclamado las asimetrías, no mucho y hay que reconocer en un solo gobierno.
No obstante, algunos de nuestros técnicos y contados políticos junto a la prensa patriota e independiente, sin compromisos con los espacios publicitarios o vacancias hidroeléctricas disponibles, desde siempre han demostrado con argumentos irrefutables esta vergonzosa situación.
El notable académico Jeffrey Sachs, y sus investigadores del Columbia Vale Center, ratificando científicamente estos estudios, señalaban que solo en el año 2012 el Paraguay dejó de percibir unos US$ 748 millones en Itaipú.
La pregunta cae de maduro: ¿Habría necesidad de emitir bonos soberanos, que de pagarse puntualmente, compromete a las generaciones venideras de paraguayos hasta el año 2048?
Qué temeridad, atribuible a estos novatos dirigentes que solo conocen de mojar la camiseta en los torneos deportivos en exclusivas universidades extranjeras. Probablemente, como los de Itaipú, tienen diseñado su futuro en un país mejor dotado.
De igual modo en Yacyretá, la cuenta ocasionada por la provisión de energía a Ebisa, escondida en los pliegues de la corrupción, impide que el Paraguay reciba lo que le corresponde por su energía y por la inundación. Se pretende camuflar con la gestión paritaria estas abdicaciones que a la falta de patriotismo sirvió a muchos para conseguir una prosperidad invasiva que hace metástasis en todo el cuerpo social. También cabe la pregunta: ¿Cómo arreglar a futuro este desaguisado, genuino propiciador de la inequidad social?
La teoría académica nos enseña la ecuación recomendada en las relaciones internacionales: ganar es igual a ganar. Simplemente, el siempre perdidoso en los acuerdos y convenios no puede integrarse como país a ninguna asociación supranacional, multinacional o binacional si su expectativa consiste en perder. El ideal es que todos ganen en beneficio de la armonía, la integración y la prosperidad. Es la deuda histórica que urgentemente necesitan reparar los socios condóminos. Sin embargo, cómo hacerla realidad si nosotros nada reivindicamos asumiendo la complicidad en el statu quo.
Compromiso
El servicio exterior se debiera comprometer con ahínco y con insistencia, hasta tanto podamos disponer de toda nuestra energía hidroeléctrica, en conseguir que la ANDE pueda vender a los mercados brasileño y argentino la porción hasta ahora no utilizada de la electricidad paraguaya.
Muchos de sus integrantes, diseminados por el mundo, ni siquiera mencionan esta enorme injusticia contra su patria. Causa la impresión de sentirse avergonzados en sus trajes a la medida. Solo se limitan a mencionar el notable potencial energético del Paraguay. No, los injustos impedimentos sobre la libre disponibilidad y la consecuente pérdida de nuestra soberanía energética.
Si a nuestros representantes no importa ¿por qué ha de importar a los anfitriones un tema que nuestros juristas blindaron jurídicamente para impedir el control estatal? Hoy, los más notables, elegirán al mejor para ocupar la silla vacante de la Corte. Qué ironía.
De una buena vez la opinión pública debería preguntarse si realmente nuestros gobernantes tienen interés en recuperar, por lo menos, parte de nuestra soberanía energética. De no ser así, no cabe más que esperar tiempos mejores.
juanantoniopozzo@gmail.com

domingo, 4 de enero de 2015

Sometidos a los vecinos

ABC Color, 04 de Enero de 2015

| Por una política menos entreguista

¿Atrapados sin salida?

Durante el año que feneció estuvimos expectantes ante la orientación encarada por el Gobierno nacional en sus relaciones internacionales. La frustración quedó patente al notar que las históricas defecciones, particularmente en Itaipú y en Yacyretá, siguieron sin solución de continuidad.


La actitud de los burócratas de turno, en nombre de los fraternales vínculos, no varió un ápice el rumbo obsecuente de los gobiernos anteriores. Todos ellos, cómodos en sus privilegios, no atinaron abrir la boca para denunciar los constantes atropellos de la vecindad a la soberanía energética del Paraguay.
No obstante, esperanzadoramente, desde el 28 de octubre de 2014 se pudo notar un leve desperezar del sector eléctrico nacional. Aglutinados en la Aisep (Asociación de Ingenieros del Sector Eléctrico Paraguayo), liderado por el compatriota ingeniero Orlando Valdés, los profesionales del sector eléctrico están tratando de conformar un ámbito propicio, abierto a todos los profesionales, para la libre discusión de las políticas nacionales dirigidas a los sectores energéticos.
En la discusión, sin dudas, quedarán a la vista de la opinión pública las asimetrías, las inequidades y los atropellos perpetrados en las binacionales por nuestros socios condóminos.
También es preciso destacar que el director paraguayo de Itaipú, James Spalding, aunque tímidamente,  admitió públicamente (ABC, 2 de enero de 2015) que “la opción de vender energía al Brasil es un trabajo que tendrá que llevar adelante la ANDE y, a nosotros, como Itaipú, que generamos la energía, nos dirá la ANDE cuánto quiere retirar”.
Algo es algo, siempre es “gratificante” identificarse con Itaipú; sin embargo, el discurso ampuloso de las becas, la defensa ambiental, los ahorros, la buena administración, etc., ya no es suficiente para tapar el bosque.
A nadie escapa que la ANDE difícilmente pueda retirar más electricidad debido a su enclenque infraestructura, abandonada por años a su suerte.
Entre tanto, está en su derecho exigir, por el derecho de adquisición de las partes (también corresponde que el Consejo de Administración y Spalding demanden), la compra de Itaipú de la energía que no utiliza (el doble de lo que anualmente genera Yacyretá) en vez de la Eletrobrás para revenderla en el mercado brasileño.
El 25 de julio de 2009, Lula, en una Declaración Conjunta con Lugo, ya había reconocido que la ANDE, en la brevedad, conforme al derecho de adquisición, podría vender al Brasil su energía sobrante.
Infelizmente, pasaron los años y no se pudo con las canonjías obstruccionistas, alentadas desde los poderes estatales, que consiguieron acallar los derechos paraguayos. Pudieron más la estabilidad laboral del minúsculo círculo de allegados al poder, particularmente los emparentados con la Corte, que los reclamos del pueblo.
No obstante, hay indicios de una leve reacción con respecto a nuestros derechos conculcados en la binacionales. Así, la Aisep, con argumentos irrefutables, no admite la deuda endilgada a Yacyretá, y Spalding ya nota que hay un trabajo que hacer en Itaipú.
En el año que se inicia, los paraguayos cuyas conciencias no están asalariadas en las binacionales exigimos al Gobierno nacional una política menos entreguista y las históricas reivindicaciones que les son negadas sistemáticamente. Creemos también propicia esta ocasión para recordar a los funcionarios de las hidroeléctricas que su único patrón es el indoblegable pueblo paraguayo.
 Visibles
Quedarán a la vista de la opinión pública las asimetrías, las inequidades y los atropellos perpetrados en las binacionales por nuestros socios...
Bosque
...El discurso ampuloso de las becas, la defensa ambiental, los ahorros, la buena administración, etc., ya no es suficiente para tapar el bosque.
juanantoniopozzo@gmail.com