sábado, 21 de noviembre de 2015

Corruptos e ignorantes negociadores

22 DE NOVIEMBRE DE 2015


Los infructuosos reclamos del 2008 (I)

a. Antecedentes
La redacción del Tratado de Itaipú fue manejado al margen de la opinión pública. Con suma discreción, los negociadores paraguayos se adecuaron a las pretensiones de sus similares brasileños en contra de los intereses de la nación.
La prudencia rasgo distintivo de la diplomacia, si bien es necesaria para tratar delicados asuntos internacionales, en los gobiernos autoritarios cuando la opinión pública le es adversa apelan al secreto de Estado para evadir el control público.
Los principales medios de prensa, “La Tribuna” y “ABC Color”, forzando el margen de tolerancia imperante, advirtieron sobre el enorme perjuicio que ocasionaría al país la ratificación parlamentaria del documento acordado por cancilleres de Paraguay y Brasil el 26 de abril de 1973.
No obstante, la reacción de los opositores, las manifestaciones de protesta de los intelectuales, estudiantes, obreros y ciudadanos en general no alcanzaron para detener la aplanadora parlamentaria oficialista que lo ratificó convirtiéndolo en Ley de la Nación el 17 de julio de 1973.
Después de 1989, los sucesivos Gobiernos no tuvieron inconvenientes en seguir conviviendo con el perjudicial Tratado de 1973, un mamotreto fuera del compromiso entre gobiernos suscrito en el Acta de Foz de Yguazú de 1966. Lo que en realidad convenía eran las generosas dádivas distribuidas como “beneficios del cargo”. Entre tanto, el “statu quo” no debía ser alterado.
b. Público reclamo
Las protestas de la opinión pública no se hicieron esperar exigiendo equidad y cogestión paritaria. Comenzaron antes de la ratificación parlamentaria y con mayor énfasis después de 1989. El diario ABC Color, antes y después, no paraba de reclamar con irrebatibles argumentos los pisoteados derechos de la margen derecha.
Durante la larga transición hacia la democracia, se dictaron numerosas conferencias con especialistas y estudiosos del tema. En Asunción; en Resistencia, Argentina; en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional, en Universidades privadas, en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional. También en numerosos centros de estudios universitarios del interior del país; en la Casa Paraguaya de Buenos Aires, en Puerto Yguazú, etc.
Comunidades paraguayas en el extranjero también se manifestaban a favor de la recuperación de la soberanía energética. Resalta entre ellas, la realizada frente a la ONU, en Suiza, el 26 de abril de 2009. También, en la misma fecha, coincidente con el 36º aniversario de la firma del Tratado, numerosos paraguayos protestaron frente a la embajada brasileña de Asunción y consulados brasileños de Nueva York, Washington, París y Buenos Aires.
Pese a la indiferencia de los gobiernos, la causa Itaipú se fue instalando como un ineludible tema de discusión.
c. Planteos puntuales
Fernando Lugo Méndez, destituido por el Congreso en junio de 2012, como parte medular de su campaña para ganar su inconclusa presidencia incluyó en su agenda la recuperación de la soberanía energética en Itaipú. Esta causa nacional, la recuperación de la soberanía energética, promovida sin descanso por el diario ABC Color, debatido permanentemente en su Suplemento Económico y años de insistente prédica editorial tuvo resultados. Se pudo comprobar que el pueblo se identificaba con la idea cuando el 15 de agosto del 2008 consiguió que Fernando Lugo se instale en la primera magistratura de la nación.
En mayo de 2008, el Gobierno entrante conformó un grupo de estudio energético que planteó la necesidad de revisar el Tratado de Itaipú, sus Anexos y Actas Reversales.
Fue elaborado un listado de seis puntos:
1) La soberanía energética o libre disponibilidad de la energía que corresponde por derecho al Paraguay;
2) El “precio justo” que debe pagar el Brasil por la energía cedida;
3) El pasivo o la deuda de Itaipú;
4) La administración paritaria o cogestión plena de la entidad Itaipú Binacional;
5) La fiscalización por los organismos de control de ambos países para transparentar la gestión económico-financiera y
6) La terminación de las obras faltantes o inconclusas en la margen derecha.
Los seis puntos fueron puestos a consideración del presidente brasileño Luis Inácio Lula da Silva quien envió al Paraguay a su asesor para Asuntos Internacionales, Marco Aurelio García con una comitiva.
El 1 de agosto, García se reunió con Efraín Enriquéz Gamón vocero oficial de la comitiva paraguaya conformada por Ricardo Canese, Asesor para temas energéticos; Carlos Mateo Balmelli, nominado para director general paraguayo en Itaipú; Carlos Cardozo, nominado para director paraguayo en Yacyretá y Emilio Camacho, nominado para Asesor Jurídico del Ejecutivo.
Para Marco Aurelio García “ese encuentro abría no una ventana sino una gran puerta que nos conducía a un nuevo escenario en donde se focalizarán las relaciones entre Paraguay y Brasil, y más allá del tema Itaipú”. También expresó “que los seis puntos planteados no son excluyentes de otros, concomitantes o complementarios, tales como asistencia financiera para proyectos conjuntos, incluso comerciales y de frontera, etc.”.
Para el asesor de Lula “las ideas expuestas verbalmente, como el contenido del documento, como las llaves para dar el primer paso y servir de soporte a decidirse en el más alto nivel político, en la instalación de una mesa de negociación entre ambos países condóminos de la empresa y a nivel de Gobierno y Técnicos en la materia” (ENRIQUÉZ GAMÓN, Efraín. Itaipú Binacional en una nueva dimensión histórica. Editorial Arandú. 2009. p. 37 y p. 38).
d. La mesa negociadora.
Resuelto por ambos gobiernos la conformación de una mesa negociadora para tratar los seis puntos planteados por el Gobierno paraguayo se integró la Comisión de Negociación para la Revisión y Cumplimiento del Tratado de Itaipú.
Por el Paraguay:
–Jorge Lara Castro, viceministro de Relaciones Exteriores; Samuel González, viceministro de Obras Públicas y Comunicaciones; Efraín Enriquéz Gamón, Consejero de la Itaipú Binacional; Hugo Ruiz Díaz, Asesor Jurídico de la Presidencia de la República; Jorge Rolón Luna, representante de la Cancillería ante el Consejo; - Ricardo Canese, Coordinador de la Mesa Negociadora, y Gustavo Codas, asesor para temas energéticos de la Cancillería. Fue notoria la ausencia del director general paraguayo Carlos Matero Balmelli.
Por el Brasil:
- Marcio Pereira Zimmerman, ministro interino de Minas y Energía; Enio Cordeiro, de la Cancillería, subsecretario general para la América del Sur; Luiz Eduardo Melía de Cavalho e Silva; jefe de Gabinete del ministro de Hacienda; Jorge Samek, director general brasileño de Itaipú; Válter Luiz Cardeal de Souza, director de Ingeniería Eletrobrás; João Bonifacio Cabral Junior, director jurídico de Itaipú; Antonio Otelo Cardozo, director técnico ejecutivo de Itaipú; Renato Soares Sacramento de la Eletrobrás; Marisete Fátima Daldad Pereira, del Tesoro Nacional Brasileño y Hailton Madureira de Almeida, Tesoro Nacional Brasileño.
En la segunda reunión de la mesa negociadora, llevada a cabo el 27 de octubre de 2008 con la participación en la delegación paraguaya de José Méndez Vall, estuvo ausente de Cavalho e Silva de Brasil. Estuvieron presentes también asistentes técnicos y personal de Secretaría.
- Enio Cordeiro de Itamaraty, sobre la libre disponibilidad, el precio justo y la deuda se reafirmó en nombre de su delegación la necesidad de dar cumplimiento al Artículo XIII del Tratado que establece que: “La energía producida por el aprovechamiento hidroeléctrico a que se refiere el Artículo I será dividida en partes iguales entre los dos países, siendo reconocido a cada uno de ellos el derecho de adquisición, en la forma establecida en el Artículo XIV, de la energía que no sea utilizada por el otro país para el propio consumo”. Parágrafo único: “Las Altas Partes Contratantes se comprometen a adquirir, conjunta o separadamente en la forma que acordaren, el total de la potencia instalada”. Cordeiro dijo que:
1) “No se presentaron elementos nuevos que sirvan de base para una profundización del tema (aún cuando sí aportaron nuevos elementos las subcomisiones de Energía y Deuda)”; 2) “No ven la posibilidad de exportar la energía a terceros países” (p.48). 3) “Esto es inviable porque Itaipú se hizo para el Brasil y el Paraguay; la integración energética sudamericana sólo podrá hacerse en el marco de un nuevo Tratado al nivel de Unasur; la alteración de las normas y prácticas vigentes es inviable que pueda pasar por el Congreso brasileño, recordando que el aprovechamiento hidroeléctrico tiene como objetivo y destino final dos países: Brasil y Paraguay” (p.49).
4) La delegación brasileña reiteró que: “…el Brasil hace la oferta de US$ un mil millones (mil millones de dólares) para contribuir a financiar un paquete de proyectos compartidos como: líneas de crédito, construcción de puentes y caminos, etc.,” (p.50) para beneficiar a la economía paraguaya.
- Efraín Enriquéz Gamón, consejero de Itaipú y principal portavoz de la reunión, del intercambio de ideas y planteamientos en las discusiones, infortunadamente dijo:
1) “Habría que recordar que el Brasil fue quien aportó los recursos para el financiamiento de la obra y otra hubiera sido la situación si el financiamiento fuese compartido. 2) la comisión ‘negociadora brasileña’ no tiene posibilidad ni atribución para renegociar el Tratado. Ambas partes deberán más bien tratar y expedirse sobre aspectos prácticos inmediatos. 3) Si bien la energía de Itaipú alimenta a un buen sector de la demanda energética brasileña (el 19% del total), Brasil no accederá en un corto plazo a la libre disponibilidad, ya que el consumo del mercado (especialmente de San Pablo y Río de Janeiro) incluye la parte de la energía cedida” (p.50).
- Sobre la infortunada intervención:
1) No es posible que el máximo vocero de la representación paraguaya ignore que Itaipú se financió a sí misma. Aceptar el discurso mentiroso, que Brasil financió la obra y que como una concesión graciosa compartió con Paraguay el aprovechamiento de Itaipú, denota un profundo desconocimiento del proceso que condujo a la forzosa asociación.
2) La construcción de la represa fue por iniciativa del Gobierno brasileño que para resolver su demanda energética, sin la participación paraguaya, llegó a recurrir en junio de 1965 a la solución militar invadiendo Puerto Renato, en territorio nacional. Como otra alternativa para la construcción unilateral del proyecto no se descartaba el desvío del curso del Paraná. Todas ellas jurídicamente inadmisibles.
3) Resuelto la controversia por la vía diplomática, gracias a intervención de los Estados Unidos, se decidió la construcción de la obra en el cauce del condómino río Paraná con forzoso involucramiento de Paraguay.
4) Entonces, era de estricta justicia el aval financiero brasileño. Todo ello, a cambio de la mitad de la producción para la margen derecha.
Debernardi y los negociadores sabían que el Paraguay no aportaría ni financiaría el proyecto de interés puramente brasileño. Reglas de juego.
El agua del río compartido y los daños de la inundación que expulsó de sus tierras ancestrales a más de treinta poblaciones nativas sumergiendo en el embalse el irrepetible Salto del Guairá, el bosque Atlántico con su rica fauna, eran aportes paraguayos más que suficientes por un miserable 7% del aprovechamiento.
Mentiras
Aceptar el discurso mentiroso, que Brasil financió la obra y que como una concesión graciosa compartió con Paraguay Itaipú, denota desconocimiento...
Invasión
Con la intención de excluir al Paraguay, Brasil recurrió en junio de 1965 inclusive a la solución militar, invadiendo Puerto Renato.
Desvío
Como otra alternativa para la construcción unilateral..., no descartaba el desvío del curso del Paraná. Todas ellas jurídicamente inadmisibles.
EE.UU.
Resuelta la controversia gracias a los EE.UU., se decidió construir la obra en el cauce del condómino río Paraná con involucramiento de Paraguay
juanantoniopozzo@gmail.com

domingo, 15 de noviembre de 2015

Una victoria sustentada en el robo

5 DE NOVIEMBRE DE 2015

| PARAGUAY APROVECHÓ MENOS DEL 7% DE LA ENERGIA EN 31 AÑOS

Itaipú Binacional, una victoria pírrica de la parte brasileña

El Tratado de Itaipú fue acordado entre los gobiernos de Brasil y Paraguay, en Brasilia, el 26 de abril de 1973. Salvo sus negociadores, nadie conocía el contenido del acuerdo.
 ABC Color se pudo enterar del borrador casi a la medianoche del 25 de abril de 1973. A medida que la opinión pública tomaba conocimiento del contenido del nuevo documento, quedaba explícito que el Acta Final de Foz de Yguazú de 1966 había sido pasado por alto.
Cabe señalar que el Acta Final de 1966 fue un convenio acorde con los intereses nacionales.
No obstante, los negociadores paraguayos del Tratado de Itaipú, Raúl Sapena Pastor, Alberto Nogués, Enzo Debernardi, Ezequiel González Alsina y Carlos Augusto Saldívar, sumisos a la directiva presidencial, no hesitaron en consensuar un compromiso nefasto para los intereses del Paraguay. No era para menos, entregaban al Brasil la principal riqueza industrial del país: la central hidroeléctrica Itaipú.
La inundación de unos 500 kilómetros cuadrados de territorio nacional; del maravilloso Salto del Guairá, una de las siete maravillas del mundo; de la Selva Atlántica con toda su fauna y flora y más de treinta poblaciones nativas que vivían del supermercado de la selva, no fue óbice para acordar el mamotreto.
El Tratado, redactado a escondidas del escrutinio público, no solamente violaba el acuerdo de Foz de Yguazú y la declaración del presidente João Goulart en “Tres Marías”, Mina Gerais, en 1964. También vulneraba sendas prescripciones constitucionales y resoluciones emitidas por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Sin embargo, en contra de todo sentido común y para vergüenza de la bancada mayoritaria oficialista, fue ratificado por el Poder Legislativo que lo convirtió en Ley 389 de la República el 17 de julio de 1973.
El acuerdo entregaba la totalidad de la energía al Brasil, excepto una insignificante porción testimonial que le otorgaba visos de binacionalidad.
La producción generada por la usina a partir del río Paraná, que debiera ser repartida en partes iguales entre los socios condóminos mediante la sesgada aplicación del derecho de adquisición, fue derivada casi en su totalidad al Brasil. Menos del siete por ciento de la producción pudo aprovechar hasta ahora el Paraguay.
El precio justo por la cesión de la energía no utilizada fue transformado en el Tratado en una simple compensación. Una ocasional propina en agradecimiento por los servicios prestados que, no obstante, tenía que ser abonada por Brasil no ¡por Itaipú!
El Tratado también permitía a las Altas Partes, mediante protocolos o actos unilaterales, adoptar medidas en los ámbitos de “policía y seguridad”. No era más que la velada autorización para la intrusión inconstitucional de los brasileños en las áreas de los territorios bajo soberanía paraguaya.
Es menester recordar que la Constitución Nacional es puntillosa en el asunto al afirmar: “El territorio nacional jamás podrá ser cedido, transferido, arrendado, ni en forma alguna enajenado, aún temporalmente, a ninguna potencia extranjera …”( Art. 55 ).
La margen derecha, en virtud del Tratado, quedó como un apéndice de la empresa binacional Itaipú al bastardearse el objeto y fin del emprendimiento, que formulaba categóricamente que “… la energía producida por el aprovechamiento hidroeléctrico… será dividida en partes iguales entre los dos países” (Art. XIII).
El jurista Gustavo De Gásperi –el único hasta ahora– propuso una hoja de ruta para recuperar nuestra soberanía energética en Itaipú. No se conoce otra tesis que se le asemeje.
Infelizmente, los especialistas afines al sector hidroeléctrico poco pueden aportar. Ellos son abogados, ingenieros hidráulicos, ingenieros eléctricos u otros técnicos –parte del funcionariado activo del sector energético– que están vinculados por diversas razones a un Estado contratista, gobernado por políticos indiferentes a la defensa de los intereses nacionales. No obstante, son los escuchados por los gobiernos de turno. Cuando, desmadrados los abusos, critican la política oficial en la prensa escrita, ocultando sus perfiles para proteger su buen pasar.
Contadas son las excepciones a la regla, uno de ellos, un exmiembro del Consejo de Administración de Yacyretá que recientemente osó protestar por la venta ilegal de la energía a través de Garabí. El otro, que se atrevió escribir un ensayo sobre la escandalosa entrega de la soberanía energética al Brasil, también terminó siendo despedido de Itaipú. Hay otros pocos más, tratados como “opinólogos”.
Preguntado un representante del Consejo de la Magistratura sobre la inconstitucionalidad de la ley que transparenta las binacionales, declarada por la Sala Constitucional de la Corte, la respuesta no dejó lugar a dudas: es más importante la estabilidad laboral en las binacionales de los vástagos y recomendados de la alta magistratura, que los intereses nacionales conculcados.
De Gásperi, en sus escritos y conferencias, demostró suficientemente que el fin y el objeto del Tratado de Itaipú fue desviado de su concepción original a causa de la mala fe de sus redactores. Gracias a ello y a nuestros abyectos negociadores, advertía, que en vez del reparto equitativo entre las partes de la producción energética la totalidad, excepto una mínima porción, fue destinada al Brasil. También razonaba que al violarse la buena fe del objeto y fin del Tratado este podría ser anulado conforme a la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. Dictaminada la nulidad del Tratado por la Corte Internacional –sustentada en el dictamen– es posible demandar en el Paraguay, de conformidad con el Código Civil paraguayo, a la multinacional brasileña Eletrobrás. Una multinacional –cuyo presidente purga prisión– complicada en bochornosos hechos de corrupción, demandada por sus accionistas y que sigue cobrando a Itaipú una deuda suficientemente honrada. ¡Basta de dañar al Paraguay!
Por todo ello, sentenciaba De Gásperi, es preciso analizar si cabría o no demandar a la Electrobrás SA en el Paraguay aplicando el Artículo 1201 de nuestro Código Civil. Es a través de esta sociedad anónima que se permitió la fuga de nuestra energía. Desde luego, habría que deducir lo que el Paraguay recibió en concepto de cesión de su energía.
El artículo 1201 de nuestro Código Civil dispone: “La citación y emplazamiento de una sociedad constituida en el extranjero pueden cumplirse en la República en la persona de su representante general o del apoderado que intervino en el acto o contrato que origine el litigio”, alegaba el notable jurista, de feliz memoria, Gustavo De Gásperi.
Treinta y un años después, la prensa escrita difunde que Itaipú alcanzó un hito mundial de producción de energía.
La represa Itaipú, dice el comunicado, alcanzó un hito mundial con una producción de 2.300 millones de megawatios hora (MWh) de energía acumulada en 31 años de funcionamiento. El director paraguayo de la binacional, James Spalding, destacó que la hidroeléctrica produce energía limpia a partir de las aguas del río Paraná, evitando la contaminación del medioambiente que producen otros sistemas.
Lo que no destacó Spalding en su triunfalista discurso (también el directorio y el consejo de administración) es que de esa descomunal cifra solo el 7% pudo ser aprovechado por la margen derecha. Aun así, por el monumental engaño, Itaipú no deja de ser una victoria pírrica brasileña.
Violación
El Tratado, redactado a escondidas del escrutinio público, violó el acuerdo de Foz y la declaración del presidente Goulart en “Tres Marías” de 1964.
Además
El documento también vulneraba prescripciones constitucionales y resoluciones que emitió la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Entrega
El acuerdo entregaba la totalidad de la energía al Brasil, excepto una insignificante porción testimonial que le otorgaba visos de binacionalidad.
juanantoniopozzo@gmail.com

sábado, 7 de noviembre de 2015

Confiamos en que los estudiantes puedan incluir en su agenda la reivindicación de las hidroeléctricas binacionales

08 DE NOVIEMBRE DE 2015


Las binacionales hidroeléctricas y el “primaverazo estudiantil”

a. La revolución árabe es considerada la primera gran oleada de protestas democráticas de los países árabes en el siglo XXI, independiente de toda confesión religiosa. Las protestas de índole social, en el caso de Túnez con apoyo del ejército, fueron ocasionadas por la falta de empleos en una población agobiada por un régimen plagado de funcionarios corruptos.
Según los analistas, estos regímenes provenientes de los nacionalismos árabes, entre los años cincuenta y setenta, se fueron convirtiendo en gobiernos represores y corruptos, que sin oposición política fueron creando vacíos de poder oportunamente llenados por movimientos islamistas.
Las malas condiciones de vida, el desempleo, la injusticia, la carencia de libertades y de infraestructuras beneficiaban solamente a una cúpula poderosa y rapaz.
¿Por qué no ocurrieron antes? Es probable que durante la Guerra Fría los países árabes tuvieran supeditados sus intereses nacionales a los de las superpotencias que pugnaban por la hegemonía global.
Con la caída del muro de Berlín, salvo excepciones, se amplió la libertad política en coincidencia con el proceso de globalización que difundió las ideas occidentales en las redes sociales, vía internet. La red implementó su significativa presencia en el siglo que se iniciaba gracias a los planes de desarrollo de la Unión Europea.
La mayoría de los manifestantes eran jóvenes –que en Egipto fue rotulado como la revolución de los jóvenes– con estudios básicos, superiores y terciarios con acceso a internet.
La Primavera Árabe es como una segunda rebelión árabe, heredera de la corriente anticolonialista de 1968, infructuosa en su momento aunque ahora resurge como parte fundamental de los movimientos mundiales de protestas.
b. En la experiencia paraguaya, con el “primaverazo estudiantil” del año 2015, se repetía una larga historia iniciada antes de la Guerra del Chaco.
Concluido el conflicto bélico, que remangó con éxito hasta los límites arcifinios del Chaco al aguerrido ejército boliviano, el ambiente social en Paraguay perdió su habitual calma. Contribuían para ello el expandido movimiento obrero paraguayo, desde los años veinte, dividido entre sus dos tendencias históricas: la anarquista y la socialista. Los primeros, defensores a ultranza de la libertad sobre cualquier autoridad, se encontraban agremiados en el Centro Obrero Regional Paraguayo; los otros, con propuestas para administrar los medios de producción por los trabajadores, estaban aglutinados en la Unión Gremial del Paraguay y sus sindicatos emblemas: la Liga de Obreros Marítimos y la Asociación Ferroviaria.
Otros grupos prestaban su colaboración. Se destacaban entre ellos los estudiantes, identificados con las ideas de la Reforma Universitaria de la Argentina, que lograron, en 1923, ocupar la dirección de la Federación de Estudiantes del Paraguay.
Como resultado de la presión estudiantil, el gobierno liberal reformaría en 1929 la Universidad siguiendo el modelo de las universidades argentinas cuyos estudiantes disputaban el poder a los docentes universitarios. El ideario reformista estudiantil rápidamente cundió en los sectores juveniles constituyéndose en un vigoroso movimiento cívico de oposición al gobierno liberal de José P. Guggiari (1928-1932).
Conocido como “Nuevo Ideario Nacional”, convocó a la unidad de los obreros con los estudiantes para participar en mítines y huelgas. También exaltaba un socialismo humanista que, sin una clara orientación respecto a sus objetivos sociales y políticos, se fue diluyendo de a poco.
c. En setiembre de este año los estudiantes de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), luego de precipitar la renuncia de su rector Froilán Peralta, no cesan de activar.
El movimiento estudiantil más vigoroso que nunca, hastiado de sus autoridades corruptas, con la consigna #UNAnoTeCalles decidió presionar hasta que se logre la reforma estatutaria.
La crónica de la rebelión señala que después de la renuncia del acusado como corrompido rector, se realizó una multitudinaria Asamblea General de la UNA. Otras asambleas, fueron realizadas en las facultades Politécnica, Economía y Veterinaria.
En la Facultad de Derecho, pese a algunos incidentes, se pudo llevar a cabo con éxito el evento en el que se pidió la dimisión del decano Antonio Fretes.
No fue suficiente para los estudiantes, hastiados de promesas mentirosas, que el ahora presidente de la Corte, Fretes, prometiera, en el periodo 2015, trabajar con responsabilidad, honestidad y empeño encarando una lucha frontal contra la morosidad.
En la Asamblea General del domingo 4 de octubre se decidió rechazar la intervención del Cones –órgano estatal encargado de regular la educación superior– por su falta de credibilidad y su vinculación con el Gobierno. En la ocasión exigieron al Consejo Superior Universitario aceptar la renuncia del inefable Peralta.
Con su renuncia, quedó como rector interino Ricardo Meyer, de Arquitectura, uno de los decanos no oficialista. No obstante, la toma y la movilización siguieron sin solución de continuidad.
Las sedes de Derecho, Sociología y Politología, Filosofía, Medicina e Instituto Superior de Lenguas, fuera del campus, también fueron ocupadas.
Los auspiciosos resultados de la lucha estudiantil se concretaron con las renuncias de Froilán Peralta, rector; Andrés Amarilla, vicerrector; Antonio Rodríguez, decano de Economía; Isacio Vallejos, decano de Ingeniería; Juan Gualberto González, decano de Veterinaria; Ruben Di Tore, decano de Odontología; Aníbal Peris, decano de Medicina, uno de los más cuestionados. De momento, la movilización sigue, y la decana de Filosofía, María Angélica González, pese al desprecio estudiantil, se resiste a renunciar.
Los manifestantes también piden la remoción de la vicedecana Gladys Ríos y todo el Consejo Directivo por apañar hechos de corrupción y manejos autoritarios de la decana.
Los ciudadanos apoyan vigorosamente a los jóvenes que, desde la universidad encarnan el hartazgo de la ciudadanía ante tanta cachafacería de las autoridades universitarias.
Desde el 9 de octubre, Abel Bernal es el nuevo rector de la UNA. Sin embargo, el Ministerio de Hacienda no liberaría los fondos para salarios e insumos del Hospital de Clínicas cortando el proceso de discusión y elección de los mejores perfiles propuestos. Los estudiantes como respuesta advirtieron al presidente Cartes “Ahora vamos por vos”.
También en las binacionales
d. Este esperanzador despertar juvenil estudiantil –que abochorna a los abúlicos mayores, carentes de voluntad y energía– debiera incursionar también en las hidroeléctricas binacionales, las principales riquezas del país.
En efecto, sentados sobre una montaña de dinero –indiferentes a las sesudas recomendaciones del célebre economista Jeffrey Sachs del Columbia Vale Center, de la Contraloría General de la República y de la Comisión de Entes Binacionales Hidroeléctricos de la Cancillería nacional, hoy desactivada– , hoy somos mendigos de nuestra riqueza.
Con pavoroso silencio, admitimos que la errática emisión de bonos soberanos endeude hasta el 2045 a las generaciones futuras. Todo ello, para pagar deudas adquiridas por un gigantismo estatal sustentado en un enfermizo nepotismo.
Sin embargo, abrigamos la esperanza, aunque vergüenza nos dé, que el “primaverazo estudiantil” sea un indicador válido que presagie un cambio que los obtusos gobiernos árabes de Túnez, Libia y Egipto no supieron percibir a tiempo. Lo mismo ocurrió, por no entender las señales de los nuevos tiempos, al caduco gobierno derribado estrepitosamente el 2 y 3 de febrero de 1989.
Es importante advertir que sin una clara orientación respecto a sus objetivos sociales y políticos, el movimiento estudiantil no podrá sostenerse en el tiempo, lo que más les sobra a estos intrépidos funcionarios más identificados con el crimen organizado que con los intereses de la nación.
La entrega de nuestra soberanía energética a nuestros socios condóminos debe parar. Entre tanto, es menester zarandear el árbol de frutos podridos, como lo hicieron los jóvenes de la Universidad Nacional de Asunción, para acabar con la corrupción entreguista enseñoreada en las hidroeléctricas binacionales de Itaipú y de Yacyretá.
Historia
En la experiencia paraguaya, con el “primaverazo estudiantil” del año 2015, se repetía una larga historia iniciada antes de la Guerra del Chaco.
Contagiar
El despertar juvenil estudiantil –que abochorna a los abúlicos mayores– debería incursionar también en las binacionales, las principales riquezas del país.
Juanantoniopozzo@gmail.com

domingo, 1 de noviembre de 2015

Cuando lo político, de los cínicos, prevalece sobre lo jurídico de los débiles

01 DE NOVIEMBRE DE 2015

| ITAIPÚ COMO TELÓN DE FONDO DE LAS MANIOBRAS

El forzado ingreso de Venezuela al Mercosur

a. Informe de prensa
De acuerdo con una publicación del pasado sábado del diario brasileño Folha de São Paulo, en 2011 la presidenta Dilma Rousseff mantuvo una reunión secreta con el entonces presidente venezolano Hugo Chávez y le anunció que estaba negociando con Paraguay un mejoramiento en el pago por venta de energía y que eso ayudaría a apurar la inclusión de Venezuela al bloque regional.
“Vamos a hacer las averiguaciones... esta semana tenemos no solo una reunión de directorio el día jueves, sino también una reunión del consejo el día viernes”, anunció Spalding en el Palacio de Gobierno (ABC Color, martes 27 de octubre de 2015).
Spalding admitió que “llama la atención que esto se haya dado” justo en el momento en que la presidencia de Fernando Lugo estaba negociando mejorar el pago por energía con el Brasil. “Creemos que las autoridades de ese entonces, tanto del Paraguay como del Brasil, tendrían que explicar si esto fue así, como fue, porque sinceramente llama la atención que justamente un tiempo después de la aprobación de esa nota reversal se haya dado el ingreso de Venezuela al Mercosur, en las condiciones que se dieron en su momento”, insistió.
En realidad, una perogrullada de Spalding. Brasil no da explicaciones a los que se comportan como súbditos
b. Los prolegómenos de la incorporación de Venezuela
Brasil necesitaba con urgencia, por razones económicas, incluir a Venezuela como Estado parte en el Mercosur. La tenaz oposición del Congreso paraguayo cerraba cualquier posibilidad de ingreso al país caribeño.
Los acontecimientos políticos que culminaron en la noche del 22 de junio en Asunción, con la destitución del presidente Fernando Lugo mediante un juicio político por mal desempeño de sus funciones era la oportunidad para el ingreso “por la ventana” (ABC Color 31 de julio de 2012) al país de Hugo Chávez en el bloque regional conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
1) Informe de Cancillería argentina
Dos días después, el 24 de junio de 2012, la Cancillería argentina informó que los Estados partes y los Estados asociados del Mercosur se expresaron mediante una declaración en la que formulaban su más enérgica condena a lo que consideraban una ruptura del orden democrático en la República del Paraguay. En la declaración decidían suspender la participación paraguaya en la cumbre de presidentes del Mercosur y en las reuniones preparatorias en la ciudad de Mendoza, entre el 25 y 29 de junio de 2012. También contemplaba otras “ulteriores medidas a ser adoptadas” en el encuentro de jefes y jefas de Estado en la Ciudad de Mendoza, el viernes 29 de junio.
El ingreso de Venezuela al Mercosur fue aprobado el 29 de junio de 2012 en la cumbre del bloque celebrada en Mendoza, Argentina, posteriormente ratificada el 31 de julio en la cumbre celebrada en Brasil, sin la presencia de Paraguay.
El expresidente de Uruguay, Luis Alberto Lacalle (1990-1995), calificó la decisión del Mercosur de suspender al Paraguay y sumar a Venezuela de “un golpe de Estado por parte del bloque” (Última Hora 29 de junio de 2012). Otro expresidente del mismo país, Jorge Batlle (2000-2005), expresó que el ingreso fue mal hecho, porque no se respetó el Tratado de Asunción de 1991 “ni las cláusulas democráticas de Ushuaia” (Última Hora 5 de agosto de 2012).
2) Lula y el ingreso de Chávez al Mercosur. La expulsión de Paraguay
El Informe Otálvora del 3 de julio de 2012 (Edgar C. Otálvora de Caracas) concluye que “La mano de Lula impuso el ingreso de Chávez al Mercosur”.
Según los títulos del informe:
- Venezuela compraba gasoíl a empresa intermediarias para venderle a crédito a gobierno de Lugo.
- La mano de Lula impuso el ingreso de Chávez al Mercosur.
- Venezuela se compromete a abrir su mercado a los productos del Mercosur sin aranceles entre 2014 y 2018.
El informe describe la conspiración para expulsar al Paraguay del mercado regional: a) El Gobierno venezolano suspendió la venta de combustible a Paraguay. La decisión fue anunciada por Hugo Chávez dos días después de que el Senado paraguayo enjuiciara y destituyera a su aliado Fernando Lugo.
La noticia dejó al descubierto que Venezuela estaba comprando combustibles en el mercado internacional para venderle en condiciones benévolas a su socio paraguayo. No era combustible producido en Venezuela el que llegaba a los tanques de los vehículos paraguayos.
En 2004, Chávez estuvo particularmente interesado en Paraguay. En tres de sus programas televisivos dominicales (marzo, abril, y agosto) mencionó que Paraguay era víctima de “los intermediarios explotadores capitalistas del mundo”. Ofreció comprar barcazas argentinas para llevar combustible venezolano hasta la terminal petrolera paraguaya de Puerto Elisa y “evitar los intermediarios que encarecen el combustible”. En diciembre del 2005, Chávez firmó un acuerdo con el gobierno paraguayo de Nicanor Duarte, mediante el cual se comprometió a enviar 18.600 barriles diarios, que comenzaron a llegar en ABR06.
Paraguay podría pagar el 25% de la factura a crédito hasta por 15 años. Con el ascenso de Fernando Lugo a la Presidencia de Paraguay en 2008, Chávez firmó una cartera de nuevos acuerdos que significaron un aumento en el volumen de hidrocarburos consignados por PDVSA a Petropar. En ese contexto, desde 2005 hasta la caída de Lugo se registró una escalada de la deuda, de varios cientos de millones de dólares, ante la falta de pago de Paraguay a Venezuela. El gobierno Chávez incluso renegoció-perdonó porcentajes importantes de esos montos.
N.A. Actualmente, “Otro tema que está en discusión entre nuestro país y Venezuela es la deuda acumulada de la petrolera estatal con PDVSA. El monto aproximado es de US$ 273 millones, más intereses, que excederían los US$ 6 millones. Desde el 2008 está pendiente el convenio firmado entre Paraguay y Venezuela, que necesita una aprobación parlamentaria para que oficialmente tenga efecto jurídico para nuestro país” (ABC Color, 12 de agosto de 2015).
La decisión de Chávez del 24-jun-12, de finalizar el suministro de combustible a Paraguay dejó en evidencia que el combustible que PDVSA entrega a Paraguay es en realidad suministrado por la empresa Trafigura, uno de “los intermediarios explotadores capitalistas del mundo” de quienes Chávez se proponía salvar a Paraguay.
De hecho, fue la empresa Trafigura la que notificó a la petrolera paraguaya Petropar que dejaría de suministrarle la fracción de combustible que entregada a nombre de PDVSA. La compra de combustibles a la intermediaria Trafigura por parte de PDVSA, para así cumplir con compromisos políticos adquiridos por Chávez, no solo está ocurriendo en el caso paraguayo. Según un reportaje firmado por Joseph Poliszuk y Emilia Díaz-Struck, publicado en el diario El Universal de Caracas el 24-jun-12, el caso se reproduce en los acuerdos de Chávez con Rafael Correa.
Desde el año 2009, PDVSA está comprando combustibles a traders petroleros, obviamente a precios de mercado, para honrar los compromisos de Hugo Chávez con su aliado político ecuatoriano. b) Al mediodía del jueves 28-jun-12, la Presidenta de Brasil partió desde Brasilia a São Paulo. Según la agenda oficial, el propósito del viaje era someterse a una serie de exámenes de rutina en el Hospital Sirio-Libanés, a causa de su padecimiento de cáncer.
Poco antes de partir el vuelo, la secretaría de prensa del Palacio de Planalto notificó de una segunda actividad de la Presidente durante su estadía en São Paulo: una reunión con su mentor Lula da Silva.
El encuentro de Dilma con Lula del 28-jun-12 se produjo en las oficinas que la Presidencia de Brasil posee en la Avenida Paulista de São Paulo. La reunión habría durado una hora y no fue de carácter social. El tema tratado fue el ingreso de Venezuela al Mercosur, sobre el cual Lula exigió que su pupila colocara todo el peso político de Brasil en la reunión que en pocas horas arrancaría en Mendoza, Argentina.
Poco después de su cita con Lula, la Presidenta brasileña se embarcó rumbo a Argentina. Dilma viajaba con el propósito de hacer posible la oferta tantas veces hecha por Lula a su amigo Hugo Chávez, ser miembro pleno del Mercosur.
Desde la salida de Fernando Lugo de la Presidencia de Paraguay, el 22-jun-12, las cancillerías de los tres restantes miembros plenos del Mercosur se mantuvieron en constante comunicación, así como sus respectivos presidentes y éstos, a su vez, con los mandatarios de los cinco países asociados (Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú).
Pese a las altisonantes declaraciones de la Presidente argentina contra el nuevo gobierno paraguayo, existió desde el principio consenso sobre aplicar “sanciones políticas” y no “sanciones comerciales” a Paraguay.
Lo que en realidad se discutía intensamente era la inclusión de Venezuela en Mercosur. En ningún momento Brasil asomó suspender la venta de combustible a Paraguay o cerrar vías carreteras. Difícilmente Argentina o Brasil se arriesgarían a prescindir de la electricidad que compran a su socio Paraguay. Cercar al nuevo Gobierno paraguayo era la sanción convenida por Brasilia, Buenos Aires y Montevideo, la que ahora nuevamente llaman en Paraguay la “Triple Alianza”.
N.A. La triple alianza entre Argentina, Brasil y Uruguay fue una iniciativa secreta gestada en junio de 1864 en Punta del Rosario, frente a costas uruguayas. Se formalizó con la firma del Tratado Secreto de la Triple Alianza el 1 de mayo de 1865, arreglado por los aliados para someter al Paraguay y repartirse su territorio. No obstante, la guerra contra el Paraguay ya provenía desde el “Protocolo de entendimiento para la guerra contra el Paraguay. Argentina y Brasil de 1857”. Pese a estos antecedentes Paraguay fue declarado país agresor.
El ingreso de Hugo Chávez al club presidencial del Mercosur, solicitado el 05-jul-06, dependía de la aprobación de los parlamentos de los cuatro socios. Hasta ahora Paraguay se ha negado a ratificar el tratado respectivo. La destitución de Lugo fue la excusa para inhabilitar a Paraguay de las decisiones del Mercosur y abrir la puerta a Chávez. Con especial grafismo, el diario ABC de Asunción tituló que Chávez ingresaba a Mercosur por la ventana. Mientras Lula se reunía con Dilma y mantenía constante contacto con Venezuela, a lo largo del viernes 28-jun-12, en Mendoza se adelantaban reuniones entre cancilleres tanto del Mercosur como de Unasur.
La ciudad era sede de la XLIII Reunión del Consejo del Mercado Común, donde se tratarían temas comerciales, entre ellos el aumento de aranceles a las importaciones, en la onda proteccionista que embarca a Brasil y Argentina y que es rechazada por Uruguay y Paraguay. Al día siguiente estaba pautada una cumbre presidencial de Mercosur y una Cumbre presidencial de Unasur.
En los medios de comunicación se difundían los diversos aspectos sobre las posiciones que Mercosur y Unasur asumirían el sábado 29-jun-12 ante Paraguay, pero, según diversas fuentes, el tema fuerte era Venezuela.
En la mañana del viernes 28-jun-12 se produjo un encuentro entre los cancilleres de Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela. Los argentinos y brasileños comprometieron su voto para el ingreso de Venezuela al Mercosur. Existiendo consenso para no aplicar sanciones comerciales a Paraguay, según narró el canciller uruguayo Luis Almagro, Nicolás Maduro se habría comprometido a que Venezuela daría marcha atrás a su decisión de suspender la venta de combustibles a Paraguay. Almagro asegura que Uruguay hizo punto de honor para votar el ingreso de Venezuela al requerir no castigar comercialmente a Paraguay.
Al final del lunes 02-jul-12, PDVSA habría dejado sin efecto el boicot petrolero a Paraguay, confirmándose que el ingreso de Venezuela a Mercosur fue objeto de una negociación, tal como lo confesara el canciller uruguayo. Sólo la cancillería uruguaya presentó objeciones de carácter jurídico a la maniobra que se proponían realizar los presidentes del Mercosur al día siguiente.
La Mandataria brasileña, en un intento de cubrirse las espaldas, llamó al abogado beneral de la Unión de Brasil, Luis Inácio Adams, quien viajó desde Porto Alegre a Mendoza para reunirse con Dilma y exponer su interpretación jurídica sobre el ingreso de Venezuela.
El sábado 29-jun-12, luego de sostenerse un encuentro entre Dilma Rousseff, Cristina Kirchner, Pepe Mujica, sus ministros de relaciones exteriores, y el canciller venezolano, la mandataria brasileña pidió una reunión privada con sus colegas. “Tengo algo político que discutir con Ustedes”. Los cancilleres abandonaron la sala y se produjo la encerrona en la cual Brasil exigió a Uruguay una posición favorable al ingreso de Venezuela al Mercosur.
Poco después se anunció el ingreso de Chávez como miembro pleno del club.
c) La noche del 25-mar-09, el entonces canciller brasileño Celso Amorín fue recibido por Hugo Chávez en el Palacio de Miraflores.
El enviado de Lula da Silva era portador de un mensaje: Chávez debía formalizar los acuerdos de tipo comercial (arancel externo, plazos de liberación de comercio, etc.) que estaba dispuesto a firmar con los socios de Mercosur. La exigencia partía de la élite empresarial de São Paulo que se mostraba renuente al ingreso de Venezuela al Mercosur mientras no se concretaran estos asuntos.A finales de mayo de 2009, Chávez envió a Brasil una delegación para negociar con los socios del Mercosur el “Programa de Liberalización Comercial en el contexto del Protocolo de Adhesión de Venezuela al Mercosur”, el cual definió un plazo entre 2014 y 2018 para que Venezuela elimine sus aranceles con y hacia los países del mercado sureño. Este sería el documento que guiaría la entrada real de Venezuela a los mecanismos de libre comercio del Mercosur.
La presencia política de Venezuela en las instancias de Mercosur ya estaba garantizada desde el 2006.
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